La Dormida.
A raíz de los pequeños (¿?) inconvenientes que poseemos, digo mi madre sobre todo, nos recomendaron una obstetra que en teoría era buena, pero para nuestra mala suerte esta excelente profesional no podía atendernos porque tenia su agenda llena, y ella por transitividad nos recomendó a su amiga, la Dormida. Groso error el nuestro aceptar ,esta recomendación.
Resulto ser buena persona, amable , cariñosa , cortés , pero como médica deja mucho que desear. Para mi vieja es como ir al psicólogo, ya que solo hace preguntas y mi vieja contesta, ni siquiera corroboró que yo existiera oyendo mi corazoncito, o tocándole la panza a mi vieja.
Encima no dió en el clavo con el tema de los vómitos, mi vieja estuvo deshidratada y no la internaron y casi le tuvo que rogar para que le aplicaran unas inyecciones para la infección de sus riñones.
En cada consulta tenemos que esperar como mínimo una hora y media. Es decir, todo mal , poco serio. Para mí mejor porque yo descanso, pero mi vieja la pasa mal.
Esa pecosa, ya la tengo entre ceja y ceja, pero a la vieja le da vergüenza abandonarla!





