Traspié de salud
Mi bella salud se vió quebrantada por violentos vómitos, primero a la noche mientras dormía, después a la mañana y luego en el jardín, a causa de esto, me deshidraté terriblemente que no podía mantenerme en pie, y esto era extrañísimo para las seños del jardín, conocedoras de mi activismo y mi energía constante. Resulta que mis papis me llevaron a un sitio donde dos médicas me dieron sales, lo cual me repuso un ratito, nada más. Pero caminaba como borrachita, y juro que las sales no tenían alcohol, me derivaron a un sanatorio, porque según decían era mas grave, fuimos al sanatorio, yo siempre dormida, no podía mantenerme despierta. Los docs del sanatorio dijeron que era para internar, y bueno, terminé en una cama de adulto de una sala toda blanca con una cruz atrás en el respaldo, dije fuuuu , y yo que ni siquiera estoy bautizada que me harán acá, juro no ser ni pariente de Linda Blair ni necesito ser exorcizada, por los vómitos digo. Esperaba yo en estado somnoliento algo que me recomponga, cuando empezaron a caer gente con guardapolvo blanco, opinando esto y lo otro y mis papis que siempre repetían la misma historia de como había llegado a este estado. Después vino una tal Lujan con sus instrumentos de tortura que se dedico a martirizarme durante 10 minutos seguidos pinchándome el bracito izquierdo, yo a los gritos pelados, -no no no estoy demonizada, dejenmen, pero no me entendía, al contrario, no conforme con esto, pasó a seguir su tormento con el brazo derecho, cuya sesión duro un poco menos que la anterior. En ese lugar me conectaron un cañito trasparente con una bolsa en el extremo, colgado de otra cruz, juaaaaa, dije ahora me van a bautizar vía suero, no quiero!!!!- Cuando la inquisidora Lujan se retiro de la cámara de tortura y pude descansar y dormir. De repente me desperté, transportada en una cama con rueditas y termine con la cabeza dentro de un túnel frio y psicodélico, donde salían luces de todos colores. Dij e, este será otro tipo de tortura, pero al menos es mas agradable.

Amanecí con el brazo lleno de vendas y con una madera, pero ya en otro estado, se me había ido el sueño, ahí mis padres se pusieron contento porque empecé a mi ritmo habitual, nos liberamos del castillo de torturas a la tarde, para alivio de mis papi que ya no soportaba mas el encierro y a mi mami que casi no había dormido toda la noche cuidándome.
Ahora estoy en casa para alegría de todos, sobre todo de los pichichos que se ve que me extrañaron porque me hacen muchos juego alrededor.




